Durante lo que fue mi vida hice muchas cosas, buenas, y malas, en su mayoría malas, lastimé a muchas personas, y perdí a otras tantas, algunas me perdonaron, otras no, en fin, eso ahora no importa, no soy quien para decidir que es lo que esta bien y lo que esta mal, no tengo justificación alguna, y la muerte me a juzgado ya.
Si, es claro que estoy muerta, él me asesino, esa noche en la cual yo estaba segura de que todo terminaría en una mal, por supuesto, yo ya lo sabía, yo sabía que esa noche la luna sería testigo de una sangrienta catástrofe, ella lo vio y sin embargo calló, decidió mirar el dulce sacrifico al cual yo sabía que estaba destinada, construimos nuestro propio destino, sobre uno que ya antes ha sido pre-escrito, y yo sabía... yo sabía lo que él haría, en mi mente yo ya dibujaba cada trágica escena, cada movimiento, él se veía tan cínico, tan inescrupuloso, la habitación, la cama, mi cama, nuestra cama, bañada en sangre, y su mirada, su mirada tan desquiciada. y vacía, me detuve a mirar el reloj que no paraba de sonar con un fastidioso eco, era muy hartante para ser un simple reloj de pulso, aquel reloj que le dio mi padre, la verdad a mi jamás me agrado ese estúpido reloj, mi padre era un hombre de cuidado, y uno de sus regalos no siempre significaba aprecio, para muestra tengo a su amante, a la cual le obsequio un bello brazalete fino de rubís, estaba claro que ella moriría, y yo siempre supe que las intenciones de mi padre no eran buenas en absoluto, me alegraba saber que mi amado lo destrozaría, a el y a su maldito reloj, de cierta forma, viéndolo desde cualquier otro punto de vista, esto no estaba tan mal, mi amado asesinaría a mi padre, pero terminaría con lo que podría haber sido una tragedia en un futuro, si mi padre siguiera vivo, seguro andaría por ahí matando a diestra y siniestra, si, quizá después de todo mi amado sería un héroe...
un héroe, en el instante en que pronuncie la palabra mi visión se evaporo, ¿podía ser él de verdad un héroe creado a partir de un par de asesinatos?, el fin no tiene justificación ante la muerte, y como dije antes, no somos quienes para decidir lo que es bueno y lo que es malo, yo sabía! yo sabía lo que él me haría, ¿por qué lo permití? por la misma razón de su acto, como me dije en algún momento, me odiara tanto, que no tendrá mas opción que amarme, y me amó, me amó tanto que este amor se volvió tan insoportable que me mató, las razones podrán sonar estúpidas, pero el mundo nos dice que hagamos lo que dice nuestro corazón, y él lo hizo, me amó hasta la ultima gota de sangre, hasta el ultimo suspiro, y aun después de matarme seguimos unidos, si, estoy muerta ahora, y siempre lo estaré.
¡oh! puedo ver algo, esta desconcertado, aun no comprende nada,sigo en sus pensamientos, en sus sueños, mi recuerdo es su castigo, un castigo que el se impuso a si mismo, aun no sabe, aun no comprende, que la razón por la que aun me piensa, aun me siente es por que aun estoy aquí, y aunque me marche seguiré aquí, porque inconscientemente el así lo ha querido, porque su mente le ha hecho una mala jugada, porque yo era su amada, porque es más fácil que regrese la muerte a que llegue el olvido, porque fue más fuerte la venganza y el rencor que el amor y el perdón, la muerte puede ser una castigo compartido, los recuerdos son un tormento cuando sabes que el rencor es solo una excusa más que se interpuso ante el perdón, el homicidio es la forma fácil de permanecer... en la mente de tu asesino...
Quizá estoy muerta, quizá no regrese, pero si alguien puede regresar es la muerte, y regresa por todos, cuando menos lo esperan, y regresará por él, y esta vez no será solo una visita, esta vez será él a quien se lleve, si! quizá estoy muerta, pero algo es seguro, él también lo estará...

c
No hay comentarios.:
Publicar un comentario